lunes, 18 de enero de 2010

Los Mamelucos


 Masacre de mamelucos en El Cairo ordenada por Mehmet Alí

La palabra mameluco significa poseído en lengua árabe, puesto que los mamelucos eran esclavos que pertenecían a los emires. No se trataba, sin embargo, de esclavos corrientes, sino que eran además guerreros y tenían una categoría especial. Una vez recibida la instrucción militar se convertían en hombres libres, si bien con unas obligaciones de servilismo hacia el sultán que recuerdan mucho las de un férreo sistema feudal.

Eran todos de raza blanca, procedentes de la zona de Anatolia los Balcanes, Ucrania y norte de Rusia. Alcanzaron el poder en Egipto en 1250 como conscuencia de una conspiración palaciega, y se mantuvieron en el poder durante 267 años. En el transcurso de ese tiempo dieron al Cairo 52 sultanes. Su historia es muy turbulenta, de modo que un sultán mameluco rara vez moría de viejo, y era más probable que encontrara su final mediante el asesinato o las guerras. El último de ellos fue decapitado en 1517, pero los mamelucos continuaron siendo un poder, aunque fuera en la sombra, durante tres siglos más.

Al llegar Napoleón a Egipto, quiso tenerlos entre sus tropas, y procedió a un alistamiento obligatorio. Los mamelucos de entre 8 y 16 años se veían forzados a ingresar en el ejército, en un cuerpo especial.



En enero de 1804 integraron la guardia consular, y más adelante ese año la guardia imperial. Eran el orgullo de Napoleón. Prueba del aprecio que les tenía era que les reservaba el honor de precederle cuando entraba en alguna ciudad.

Se distinguieron en la lucha contra los rusos, y formaron parte de las tropas que invadieron España al mando de Joaquín Murat en febrero de 1808. Los mamelucos se destacaron entonces por su extrema crueldad.

El 23 de marzo participaron en el desfile con el que Murat celebró su entrada en Madrid. Desfilaban montados, con sus extraños uniformes, armados con un trabuco, cimitarra, dos pistolas al cinto, otras dos en unas alforjas, un hacha y una maza. Cada hombre parecía un arsenal en sí mismo.


 Joaquín Murat

El 2 de mayo Murat ordenó atravesar Madrid con los mamelucos, pasando por la Puerta del Sol y la calle Alcalá, es decir, por los sitios más concurridos. Buscaba el enfrentamiento de su poderosa caballería con paisanos a pie y mal armados. Y lo consiguió.

Llegados a la Puerta del Sol cargaron contra el gentío, abriéndose paso a sablazos. Pero no fue sin resistencia. Los mamelucos con su cimitarra se hicieron especialmente temibles: "Ellos solos hicieron caer al menos cien cabezas", se jactaría después Murat.

La oposición que encontraron fue, a pesar de todo, feroz y decidida. Por el camino hubo tiroteo, especialmente recio al pasar por delante del palacio del duque de Híjar y el convento de Santa María de Atocha, donde los propios monjes disparaban a los franceses desde las ventanas. Los mamelucos se detuvieron entonces e hicieron allí una horrible masacre, ensañándose además con cuantos rebeldes encontraron por El Prado. Entraron en el palacio del duque matando a cuantos se hallaban en el interior para a continuación arrojar los cadáveres por la ventana.


 La carga de los mamelucos - Francisco de Goya

Tuvieron que volver a atravesar la Puerta del Sol efectuando una segunda carga e irrumpieron en casa del corredor de vales reales, en el número 4 de la plaza, asesinando también a cuantos encontraron.

No contentos con las matanzas del 2 de mayo y con las condenas a muerte, los mamelucos continuaron cometiendo atrocidades. El propio Murat, desbordado, tuvo que enviar una nota ordenando que se convocara a los oficiales para comunicarles que no toleraría ninguna falta más, y que castigaría con pena de muerte a aquel que fuera denunciado por los ciudadanos por alguna de esas frecuentes tropelías.

Después de eso inspiraban tanto miedo que en cuanto la gente veía uno a lo lejos salían corriendo como si hubieran visto al diablo.



El fin de los mamelucos llegó el 1 de marzo de 1811, cuando el ambicioso Mehmet Alí, con ocasión de la investidura de su hijo como general de las tropas de Arabia, invitó a una suntuosa cena a 24 príncipes y más de 400 jefes militares y sirvientes de esta casta. Los agasajó de todos los modos posibles, pero a los postres, al pasar sus invitados por un estrecho pasadizo, fueron asesinados.

Cuenta la leyenda que uno de ellos sobrevivió, pero nunca ha podido encontrarse rastro de él.

31 comentarios:

  1. Original y esclarecedora entrada la que nos trae hoy, madame.
    Siniestra historia esta de los mamelucos, esa especie de mercenarios, asesinos sanguinarios a las órdenes de Napoleón que dieron lugar al cuadro memorable de Goya, con la matanza en la Puerta del Sol.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Madame, este Mehmet Alí era instruido y astuto porque lo que les hizo a esos principes me recuerda un pasaje biblico del AT.

    Un Saludo

    ResponderEliminar
  3. Qué miedo, madame. Cuando he visto que la entrada tenía como tema a los mamelucos me he acordado del 2 de mayo en Madrid y se me han puesto los pelos de punta al leer las cargas de su caballería en las calles.

    Y fíjese que siempre pensé que tenían ascpecto de moros. Bueno, de hehco su uniforme si que lo tenía, pero en el color de piel y otros rasgos raciales. Y resulta que procedían de estirpe europea. No tenía ni idea.

    Cuánto aprendemos con usted, madame.

    Un besazo

    ResponderEliminar
  4. Muy instructivo, Madame.
    El cuadro de Goya es fascinante: siempre me quedo prendado con el triángulo de miradas central, sobre todo con el odio / desesperación del madrileño que apuñala al caído.
    Saludos, Madame

    ResponderEliminar
  5. Cuando iba al colegio y algún niño hacía una trastada, venía el director a la clase, a mentarnos a todos con sus dos palabras favoritas: "sarracenos" y "mamelucos". Quizá era descendiente lejano de Mehmet Alí...

    ResponderEliminar
  6. MARAVILLOSA HISTORIA, QUERIDA DAME MASQUE, NO LA CONOCÍA EN ESTA VERSIÓN TAN CRUEL.
    ABRAZOS..

    ResponderEliminar
  7. No es de extrañar que con solo verlos de lejos la gente echara a correr, monsieur. Menudo recuerdo dejaron.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  8. No, si al final va a resultar que hasta habia leido la Biblia y todo.
    Si es que algunos sacan planes de asesinato de cualquier parte.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  9. Claro, logico pensar que tenian aspecto de moros. Y seguramente lo tendrian, despues de tantos siglos por esas tierras, aunque no se mezclaban.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  10. Si, la expresion que les pone es terrible, refleja todo el salvajismo y la desesperacion.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  11. Si, es verdad, monsieur Mannelig, como sería la cosa que mameluco pasó a ser un insulto. Yo tambien lo he oido alguna vez, sí.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  12. Madame, lo peor de la historia es que esta plagada de relatos crueles, aunque tambien los hay de amor para compensar, y me gusta rescatarlos de vez en cuando.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  13. Madame, una entrada muy instructiva, pero terrible, realmente bárbaros, con lo que no me extraña su final. No puedo imaginar niños de 8 años metidos en ese ejército.
    Los cuadros de Goya son como si vieramos una foto del momento.
    Feliz noche, madame.
    Besos

    ResponderEliminar
  14. Bueno los niños no combatian, solo recibian instruccion, hasta que estuvieran bien preparados ya de adultos.

    Feliz dia, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  15. Realmente causa pavor imaginar las escenas que provocaban. Como bien dices, su sola presencia debía ser aterradora, lo mismo que sus acciones.
    Pienso que tal vez en la actualidad haya congregaciones así, más disimuladamente, pero igual.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. unos grandes guerreros, pero a la vez que pedazo de gentuza!!!! claro que si coges a un niño y desde los 8 años lo adoctrinas así... te sale cualquier cosa

    ResponderEliminar
  17. Se me ocurre que sí, madame. De otra forma, pero sí.

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  18. Imaginese, claro, no conocian otra forma de vida y hasta se debia de exaltar la crueldad para convertirlos en un arma mas eficaz.

    Feliz dia

    Bisous

    ResponderEliminar
  19. Muy interesante la historia de los Mamelucos, Madame!

    Pero qué miedo pensar que habrá algún descendiente por ahi, jajaja, ojalá no haya heredado lo violento de sus ancestros, jajaja.

    Un abrazo! :)

    ResponderEliminar
  20. Sin duda su habilidad como jinetes era impresionante. Cabe señalar Madame que ellos fueron los que al mando de Baybars frenaron a los mongoles y acabaron echando a los cruzados de tierra santa.

    1 saludo!!

    ResponderEliminar
  21. A História sempre nos surpeendendo. Impressionante o relato, fato que desconhecia. E o quadro... nossa, nem o que dizer. Beijo

    ResponderEliminar
  22. Supongo que al no ser ya adiestrados desde pequeñitos habran perdido la ferocidad, madame, suponiendo que quede alguno.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
  23. Nada menos! para que uno cometiera el error de no tomarselos en serio!

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  24. Goya captó perfectamente todo el horror de aquella jornada, un dia que Madrid nunca olvidará.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  25. He de confesar que yo también creía que los mamelucos eran de origen árabe. Madame, siempre aprendo leyendo su blog.

    ResponderEliminar
  26. Muchas gracias, madame.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  27. Desconocía por completo la historia de los mamelucos y, aunque conocía el cuadro de Goya, tampoco me había preguntado por lo que representaba. Ya ves. Desde luego, si yo hubiera sido el superviviente de la terrible matanza con la cual acabaron con ellos, tampoco me habrían encontrado... Excelente entrada, querida dama.

    ResponderEliminar
  28. Desde luego, si sobrevivio alguno se cuidaria de esconderse bien. Quien sabe, madame.

    Buenas noches

    Bisous

    ResponderEliminar
  29. Madame, he de confesar que de los mamelucos sólo conocía el nombre, algo imperdonable.
    Gracias a Ud., sé algo más sobre Historia.
    Bisous.

    ResponderEliminar
  30. Por algo se ha llegado a usar la palabra como insulto, no cree? Bonito recuerdo dejaron. Aunque al final a ellos no les fue precisamente mejor.

    Buenas noches, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  31. ¡Buen dato! No sabía de la importancia que Napoleón otorgó a esta gente de entre su ejército internacional. Tampoco soy experto del período de Napoleón, pero conocer estos detalles es importante.

    Un saludo.

    ResponderEliminar

"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)