domingo, 31 de enero de 2010

El Príncipe Don Carlos

 
 El Príncipe Don Carlos

En el personaje del desdichado príncipe don Carlos encontramos rasgos de una impetuosidad sin freno, un carácter desequilibrado y un odio contra los favoritos de su padre, el rey Felipe II, contra el sistema de su gobierno y contra las instituciones sobre las que apoyaba su autoridad. Nacido cuando Felipe apenas tenía 18 años recién cumplidos, desde la más tierna infancia había sido objeto de graves preocupaciones por su inclinación al mal. Su abuelo Carlos V, desde su retiro, había manifestado su inquietud.

Hay relatos espeluznantes sobre su falta de autocontrol y su carácter violento. En uno de ellos se nos muestra amenazando con un puñal al cardenal que había prohibido a un cómico que a él le gustaba.

-Qué, curita, ¿osáis burlaros de mí prohibiendo que Cisneros venga a divertirme? ¡Por la vida de mi padre que os voy a matar!

Y se abalanzó contra él de tal modo que por poco no consiguen librarlo de su furia.

Lo encontramos en otros relatos abofeteando a su tía, y ordenando atacar a sangre y fuego una casa desde la que se habían derramado por descuido algunas gotas de agua sobre su cabeza al pasar. Incluso se cuenta que en una ocasión intentó arrojar por una ventana a uno de sus servidores por haber tardado en responder a su llamada.


 Felipe II

No podemos considerar probado ninguno de estos relatos, ni sabemos hasta qué punto debemos darles crédito. Sin embargo, sí está demostrado que el joven príncipe tenía un carácter cruel que se traicionaba mediante algunos actos que disgustaban enormemente a su padre. Por ejemplo, le encantaba estrangular él mismo a los conejos que cazaba, y se complacía en verlos morir.
Y no era éste el único quebradero de cabeza que daba al rey Don Carlos se burlaba de él y experimentaba un placer similar contrariando todos sus planes. Si Felipe II se erigía en ardiente defensor de la fe católica, entonces el príncipe, aunque también era católico, decidía unirse a los calvinistas rebeldes de los Países Bajos, sostener su insurrección e incluso ponerse al frente de la misma.

Lo peor de todo es que era el heredero de la corona, reconocido formalmente como tal por los Estados reunidos en Toledo en 1560.

En 1562 Don Carlos estudiaba en la Universidad de Alcalá junto con Juan de Austria y Alejandro Farnesio. Al príncipe no le gustaba el estudio, a pesar de los ilustres profesores que el rey había elegido para su educación. Faltaba a las clases y hacía amistades poco recomendables con las que se entregaba a los placeres. Felipe II lo sabía y escribía a sus maestros, inasequible al desaliento: "Continuad vuestros esfuerzos; aunque don Carlos no aproveche los estudios como debería, al menos no serán inútiles".


 Alejandro Farnesio

Estudiando en Alcalá el príncipe se enamoró de una jovencita que pertenecía al entorno de una condesa que residía en el mismo palacio que él. Una noche, buscando verla en secreto, se cayó por una escalera y se golpeó fuertemente en la cabeza. El accidente fue muy grave. Además de la pérdida de sangre sobrevino una fiebre muy elevada, y los médicos decidieron operar el cráneo. Vesalio le hizo una trepanación a la que sobrevivió cuando todo el mundo lo daba por muerto, pero el percance le dejó secuelas para toda la vida, y desde entonces pareció aún más desequilibrado y debilitado.

Se temía que permanecería impotente, y en ese sentido hay una carta dirigida a Catalina de Médicis en la que se dice: "... Nos ha contado el médico de la reina católica que a pesar de las recetas que sus tres médicos le han hecho emplear para volverle capaz de tomar esposa, es tiempo perdido esperar descendencia, pues jamás tendrá hijos, y él lo sabe muy bien".

En medio de todos los defectos de su naturaleza y carácter, la única buena cualidad del infante era la adoración que sentía  por su madrastra, Isabel de Valois, hija del rey Enrique II de Francia y de Catalina de Médicis.


 Isabel de Valois

En un principio ella era la esposa que le estaba destinada a don Carlos, si bien mientras se esperaba que ambos alcanzaran la edad adecuada para el matrimonio Felipe II enviudó y decidió proponerse él mismo como esposo de la princesa de Francia. Su hijo, entusiasmado desde un principio con la idea de desposar a la linda Isabel, nunca se lo perdonó.
El humor cambiante y los instintos turbulentos del príncipe iban en aumento. Ruy Gómez escribió por entonces: "El Rey Católico dijo que si no fuera causa de escándalo en el mundo, recluiría a su hijo en una prisión, por los desórdenes que protagonizaba y porque no tenía el menor control sobre sí mismo".

Continuará

41 comentarios:

  1. En la pintura tiene la expresión un tanto extraña de un ser atormentado que no anda muy bien de la mollera.
    Pues menos mal que no sucedió a su padre, si no habría hecho cualquier barbaridad. Aunque Felipe III ya se encargará de hacer alguna tontería como expulsar a los moriscos.
    Saludos.

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  2. Ay si, monsieur, qué ruina de descendencia la que dejó Felipe. No habia donde elegir. Pero realmente hubiera sido espeluznante que Carlos llegara a reinar, aun dando por sentado que la mitad de lo que se contaba fuera falso.

    Por aqui ando de nuevo, ya que me retrasaron todo un par de semanas. Espero ir poniendome ya al dia con ustedes.

    Feliz tarde

    Bisous

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  3. El desdichado Carlos parecía sentir una fobia obsesiva hacia su padre como si lo culpara de la soledad que pudo haber vivido cuando era niño y que se casara con su prometida, quizá todo era producto de alguna carencia de afecto. Pero es evidente que alguna tara tenía por su comportamiento sádico, cruel y desequilibrado y no era la persona más idónea para sustituir a su padre, aunque Felipe III no fue muy brillante que digamos. Excelente entrada, madame.
    Feliz domingo

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  4. Hola Madame:

    Creo que el príncipe era lo que llamamos ahora un alma rebelde, solo por fastidiar a su padre, hacia lo contrario.
    Sin embargo luego de leer el comentario de Cayetano, creo que realmente el príncipe pudo haber tenido una enfermedad psiquiatría, tipo esquizoide. Y sabemos lo que ese tipo de enfermedades significaba en la otros tiempos....
    Saludos Madame

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  5. Si, el desdichado llevaba en los genes el mal de la casa de Avis. No hay que olvidar que ademas su madre era una princesa de Portugal. Tenia malas cartas el principe.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  6. Si, monsieur, sin duda la tenia. Su problema era mucho mas profundo que una simple rebeldia. Realmente en la familia portuguesa de su madre hubo casos de locura, y a traves de ellos entró el mal en Castilla con la madre de Isabel la Catolica. Y luego se siguieron casando los reyes de españa con la casa de Avis, para empeorar las cosas.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  7. Madame,
    vaya panda de príncipes y reyes hemos tenido en la Edad Moderna...
    Feliz noche.

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  8. Que lastima que no se hubiera sabido tanto de medicina como ahora, de los problemas de mezclar siempre la misma sangre, y de las enfermedades hereditarias.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  9. Que primcipe terrível... bom, devia ter lá suas razões, mas deveria ser um perigo estar ao seu redor. Quem sabe, se houvesse ele casado com a bela Isabel teria se tornado uma pessoa melhor, o amor, e só o amor é capaz dessas coisas. Beijo, Madame.

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  10. Talvez ele ficaria feliz por um tempo, mas realmente estava louco, assim que a doença tinha aparecido fatalmente.
    Ele era um príncipe muito infeliz.

    Bisous, madame

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  11. Ay Madame, pobre príncipe. Si con esa vida de presión, la Corte, el ser heredero, me extraña que no hubiera terminado majara del todo.
    Bisous.

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  12. Ojala lo haya puesto en un loquero de la epoca para que supiera lo que era bueno, que joder!

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  13. Acabo, madame, acabo majara del todo y acabo muy pronto.

    Buenas noches

    Bisous

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  14. Madame, con lo de la trepanacion de craneo y ponerle la momia de un fraile en la cama yo creo que hubiera ido ya bien servido, pero no, no terminarian ahi sus desdichas.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  15. Uy perdon, estaba en este.
    Bueno, es igual, ya saben que soy yo igualmente.

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  16. Qué bien verla por aquí de nuevo madame.

    Pues sí que tenía pinta de tener algún transtorno mental. Y ya sólo le debió faltar lo de la trepanación para rematarlo.

    Saludos.

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  17. ¡Dios mío! Madmae Minuet y La Dame Masquee... ¿la misma persona?. No puede ser, en esta página se me caen todos los mitos.
    El tal D.Carlos, un sicopata, sin más.
    Saludos, DameMadame

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  18. Si, madame, el pobre acabó ya de remate. Una desdicha para todos, no solo para el.

    Buenas noches

    Bisous

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  19. jiji, monsieur, usted ya lo sabia porque se apunta a mis dos blogs, pero es que hay mucha gente, por ejemplo madame Alyxandria, que solo pasa por este, asi que igual le resulta un poco desconcertante el cambio de nombre. Lo que pasa que con eso de monsieur y madame ya enseguida se sabe.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  20. Una historia muy desgraciada la de don Carlos. Para el padre debió ser muy doloroso. Besos, madame, siempre logra usted sorprenderme con sus personajes.

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  21. Madame, este hombre lo que estaba era muy mal de la cabeza... lástima que no le hubiera encerrado su padre... aunque seguro que habría sido peor.
    Feliz noche.
    Besos

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  22. POBRE DON CARLOS, FRUTO DE UNA GENÉTICA ENDOGÁMICA, DE UN DESAMOR JUVENIL, Y DE LAS SOLEDADES PROPIAS DE LA PUBERTAD, ERA MUY DIFÍCIL SU VIDA.
    QUERIDA MADAME, SEGUIRÉ SU HISTORIA, UN CARIÑO.

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  23. Felipe III no fue buen rey, pero al menos con la muerte de Don Carlos nos libramos de padecer a un Calígula patrio..

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  24. Menuda figura el Don carlos,realmente la pintura da algo de grima.
    Me alegro estes de vuelta y seguimos a la espera, la continuacion del relato.

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  25. Gran personaje, quien sabe que habrìa sucedido si hubiese subido al trono con el nombre de Carlos II, quizas habrìa sido un rey belicoso...

    Un saludo

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  26. Gracias, madame Isabel. El dolor tuvo que ser terrible, en efecto, ademas viendo que pasaban los años y no lograba otra descendencia. Doble preocupacion, por tanto.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  27. Algo tendra que hacer su padre al respecto, sí, porque la situación estaba llegando a un punto insostenible. Veremos el próximo día qué determinación tomó.

    Feliz comienzo de semana, madame Nikkita.

    Bisous

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  28. Si, madame, tuvo una vida bien desdichada, él que aparentemente lo tenía todo. Que terrible destino el suyo.

    Feliz lunes

    Bisous

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  29. Fijese qué diferentes salieron los dos hermanos, monsieur. Desde luego, si hay que elegir me quedo con Felipe, que era menos peligroso.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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  30. Gracias, monsieur, esperemos poder seguir un par de semanas mas con normalidad.

    Feliz lunes

    Bisous

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  31. Eso es lo que parece, si: muy belicoso. No hacia mas que buscarse empresas belicas, y seguramente nos hubiera metido en una buena.

    Feliz lunes, monsieur

    Bisous

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  32. Me voy a extender un poquillo, madame, si me lo permite.

    Don Carlos fue un pobre muchacho, producto de las uniones por intereses dinásticos. Al fin y al cabo su padre era hijo de dos primos hermanos, Carlos V y doña Isabel de Portugal, y él mismo a su vez de dos primos hermanos, Felipe II y Mª Manuela de Portugal, por lo que no es raro que saliese a persona maltrecha, desde el punto de vista físico y mental.

    Por lo visto era una pena ver cómo el Principe de España andaba con una pierna más corta que la otra y una chepa bastante evidente, comparado con sus compañeros de juegos los bastardos reales Juan de Austria y Alejandro Farnesio, agraciados en aspecto y mente.

    El carácter de don Carlos llegó a ser peligroso para los intereses paternos. De chiquilladas sin importancia, pasó a violentas reacciones contra importantes miembros de la corte, como el propio don Juan de Austria o el duque de Alba. A medida que el príncipe crecía, el peligro crecía con él. Criticaba las actuaciones de su padre en todos lo ámbitos y delante de todo tipo de personas, planeando fugarse a Flandes, montar una rebelión contra su apdre y alzarse como rey de estos estados.

    Esto no justifica el encierro de la torre y su muerte en extrañas circunstancias, pero imaginemos también a un padre desesperado que no sabía qué hacer con este hijo, rebelde en su propia casa. También tengamos en cuenta que en aquella época a los locos se les encerraba, pues no había otra forma de tratamiento. No pensemos con la mentalidad moderna.

    En fin, la muerte en extrañas circunstancias y la leyenda negra hizo el resto.

    Por cierto, madame, una puntualización. El primer retrato es el de don Sebastián de Portugal, sobrino de Felipe II e hijo de Juana de Austria. Le paso un enlace con un retrato suyo, el más conocido:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Don_Carlos_Spanien.jpg

    Un besito

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  33. A eso ibamos, madame, a eso ibamos. El resumen que usted nos hace es justamente lo que nos quedaba para contar el proximo dia.

    Lo del retrato, el que usted me indica ya lo tengo, y era el que iba a inaugurar el texto de mañana. Es el mas famoso de don Carlos. Pero como encontré este otro en el que tambien se lo identificaba como don Carlos, decidi utilizarlo en esta entrada.
    No sale muy favorecido don Sebastian en este retrato, no.

    Muchas gracias, madame.

    Bisous

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  34. Id a explicárselo a Schiller, madame, o a Verdi.

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  35. Mire, era en estos links, por ejemplo, que dicen: Retrato del príncipe Don Carlos. Oleo atribuido al pintor holandés Joris van der Straeten que trabajó en España a mediados del siglo XVI bajo el nombre de Jorge de la Rúa. Es parte de la colección del Real Monasterio de las Descalzas Reales.

    http://www.elpais.com/fotogaleria/corte/guerra/elpfot/20090623elpepucul_1/Zes/2


    http://fontanablog.blogspot.com/2009_06_24_archive.html

    Bueno, todo queda en la familia, si no es el, jiji.

    Bisous, madame

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  36. A eso ibamos tambien, monsieur Mannelig! jiji, dentro de un ratito vera.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  37. Ah, y aqui tambien madame Carmen, mire:

    http://retratosdelahistoria.lacoctelera.net/post/2009/07/30/los-austrias-felipe-ii-1527-1598-3

    Es que todo el mundo le atribuye la identidad a don Carlos, ignoro por que razon. Supongo que tenian ambos un gran parecido.

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  38. Mire, mire este retrato de don Carlos de Alonso Sánchez Coello. Se parece un montóin a don Sebastián. A lo mejor es por eso.

    http://www.reprodart.com/kunst/alonso_sanchez_coello/carlos_1545_68_son_king_phili_hi.jpg

    Un besito

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  39. jiji, madame, precisamente ese es el que yo habia puesto ya en la siguiente entrada!

    He visto un retrato de Sebastian muy parecido al de van der straeten. Tambien puede que venga la cosa por ahi.

    Buenas noches, madame, espero que haya tenido un estupendo comienzo de semana.

    Bisous

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  40. menos mal que no sucedió a Felipe II, aunque Felipe III no hizo gran cosa por el reino.

    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Al menos Felipe III era más inofensivo. Su carácter no se parecía al de Don Carlos. Si el príncipe no hubiera muerto, menuda papeleta para el padre.

      Gracias, madame.

      Feliz día

      Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)