viernes, 15 de enero de 2010

El padre de Churchill


 Lord Randolph Churchill

Lord Randolph fue un hombre tan brillante y demoledor como llegaría a serlo su hijo. No en vano corría por las venas de ambos la sangre impetuosa de aquel famoso duque de Marlborough, el Mambrú de la canción.

Randolph había entrado en el Parlamento en 1874, por simple tradición familiar. Representante del partido conservador, no le fue difícil resultar elegido en un distrito en el que la clase alta era predominante. El Parlamento le daba poco trabajo, y su vida transcurría plácidamente en aquella época victoriana cuando un escándalo lo cambió todo: un hermano suyo, Lord Blandford, era el amante de cierta dama casada que a su vez mantenía relaciones con el Príncipe de Gales, futuro Eduardo VII. El príncipe se enfureció al enterarse y quiso airear el escándalo, provocar el divorcio y acusar a Lord Blandford.

El padre de Churchill decidió intervenir en aquel asunto y amenazó al príncipe con divulgar ciertas cartas comprometedoras. La sociedad victoriana se conmocionó ante este cataclismo. El Príncipe de Gales declaró públicamente que jamás pondría los pies en la casa que recibiera a un Churchill. Así las cosas, la aristocracia tuvo que elegir entre Eduardo y los descendientes del duque de Marlborough, y no había mucho que pensar. Las puertas comenzaron a cerrarse para Randolph y su hermano, que optaron por una especie de exilio voluntario. Al ser nombrado Blandford virrey de Irlanda, se llevó a Randolph de secretario. Por entonces corría el año 1875, y el pequeño William tenía un año.


 John Churchill, duque de Marlborough

Randolph había conocido a la madre de Winston, la bellísima Jeanette Jerome, en la isla de Wight, en un baile del Royal Yacht Squadron. Ella era una americana de 19 años. Fue un flechazo, y el noviazgo comenzó a los dos días. Jeanette, a quien llamaban Jennie, era hija de Leonard Jerome, propietario y director del New York Times, un caballero con muchos arrestos, famoso durante la Guerra de Secesión por parapetarse en el edificio de su diario y rechazar a tiros al enemigo.

Los Jerome sólo tenían un inconveniente: no eran aristócratas, por lo que el séptimo duque de Marlborough tardó algún tiempo en ver con buenos ojos el compromiso de su hijo. Ello no impidió que al cabo de sólo seis meses se celebrara la boda.

El matrimonio y el pequeño Winston permanecieron tres años en Dublín. A su regreso, Randolph volvió a ocupar su puesto en el Parlamento, mostrándose como un rebelde disconforme y arremetiendo con discursos incendiarios no sólo contra la oposición, sino incluso contra miembros de su propio partido. Deseaba vengar el humillante golpe que había recibido de aquella sociedad aristocrática que le había dado la espalda.


 Jennie con sus hijos

Junto con tres amigos fundó un grupo político llamado El Cuarto Partido, inspirado en una nueva política: la democracia Tory.

De escasa estatura, medio calvo y con ojos saltones, su aspecto no resultaba impresionante, pero era demoledor. Atacó a los políticos de la vieja escuela y se convirtió en el ídolo de las clases bajas. En 1885 fue nombrado Secretario de Estado para la India. Un año después representó un papel decisivo en la derrota de los liberales de Gladstone, que pretendían un mayor autogobierno para Irlanda. Se le premió con los cargos de Ministro de Hacienda y Presidente de la Cámara de los Comunes.

Su éxito era arrollador. Todo parecía indicar que llegaría a Primer Ministro. Sin embargo, seis meses más tarde lo perdía todo al pretender reducir el presupuesto militar. Amenazó con dimitir si no se aceptaba su programa, y Lord Salisbury, contra lo que él esperaba, aceptó la renuncia de quien había llegado a convertirse en un estorbo.

Randolph falleció ocho años después, a la edad de 45, cuando su hijo Winston tenía 20.


 Lord Randolph Churchill

El caballero había sido un hombre demasiado ocupado que nunca hizo demasiados esfuerzos por entablar una relación cercana con su  hijo, al que compensaba comprándole juguetes. Seguramente le decepcionaba Winston, quien se mostraba tan poco inteligente que llegó a pensar que era retrasado. Y Winston, consciente de ello, se propuso ganar su admiración. Acaso el comienzo de su brillante carrera no fuera otra cosa que la necesidad de un hijo de demostrarle a su padre que valía más de lo que creía.



Bibliografía:
Churchill - Ramiro Pinilla

16 comentarios:

  1. Original entrada la que nos trae hoy, madame, con el ancestro del señor Winston.
    De tal palo tal astilla, dos políticos de talento, dos Churchill de ojos saltones, dos personajes severos, tristes y taciturnos, aunque por lo que cuenta un poco más el padre.
    Un saludo.

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  2. En realidad yo creo que se parecian bastante, sí. En especial en lo punzantes y corrosivos que podian ser ambos. Enemigos formidables para cualquiera.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

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  3. Un hombre con carisma, madame, hasta que topó "con la iglesia"... al querer tocar los presupuestos militares, muy seguro de sí mismo debía estar para intentarlo.
    Muy instructiva la entrada de hoy.
    Feliz noche, madame.
    Besos

    P.d: mañana miro lo que me habeis comentado y os respondo.

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  4. Asi es, madame. Echó un ordago muy de los suyos pero hizo mal los calculos y se metio en terreno pantanoso.

    Muchas gracias, madame Nikkita.

    Bisous

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  5. He llegado aqui desde paseandohistoria y encuentro tu blog muy currado y elegante, te aplaudo por el trabajo tan bueno que has hecho. Ya me he convertido en seguidora y me pasaré más por aqui a comentar ;)

    Por si te apetece echar un vistazo mi blog es

    http://amimedamiedo.blogspot.com/

    Un saludin

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  6. Muchas gracias, madame, le agradezco su amable visita.
    En un instante me pasare por su blog.

    Buenas noches

    Bisous

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  7. Fascinante, Madame. No tenía el gusto de conocer al progenitor de Churchill. ¿Habría destacado el hijo de haber vivido el padre más años?
    Saludos, Madame.

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  8. _____(""(``"´´)")
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    HOLA AMIGA MADAME,UNO SIEMPRE APRENDE COSAS INTERESANTES CONTIGO.
    BESITOS DESDE MUNDO ANIMAL.
    CHRISSSSS

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  9. La Dame Masquée...

    Todo un repaso al árbol genealógico cercano de Winston Churchill. Sigue siendo un placer aprender con vd. cada día un poco más y más.

    A sus pies.

    Bisous.

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  10. Interesante personaje, y un gran reflejo de la sociedad victoriana de la Inglaterra de la época. evidentemente la sociedad de la época aún no estaba preparada para cietos escándalos.

    Un saludo.

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  11. Seguramente sí, monsieur. La personalidad del joven Churchill ya no hubiera podido ser opacada por nada ni por nadie.

    Feliz fin de semana

    Bisous

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  12. Muchas gracias, monsieur Christian.
    Feliz fin de semana

    Bisous

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  13. Cercano y no tan cercano por lo que respecta a "Mambru", jiji.

    Gracias, monsieur, feliz sabado

    Bisous

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  14. No, no lo estaba. Justamente la epoca victoriana era antiescandalo. Podia hacerse cualquier cosa, pero no se decia.

    Feliz fin de semana, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)